León conserva algunos de los edificios más significativos de los movimientos artísticos de la arquitectura. Pero, además, tiene un lugar único quizá en el mundo: un punto desde el que pueden contemplarse edificios que recorren dos mil años de la historia del arte de la arquitectura, con un simple giro.
Señalizar esta esta singularidad puede dar una visión original y más completa y del patrimonio monumental de la ciudad.